Las velas aromáticas de Galleta María evocan la dulzura y el confort de un clásico de la repostería, ofreciendo una fragancia cálida y aterciopelada con matices empolvados que invitan a la nostalgia.
Notas olfativas:
Base: Aromas dulces y tostados que recuerdan a galletas recién horneadas, con un toque de mantequilla que inicia la experiencia con suavidad.
Medias: Delicados matices de canela y vainilla se entrelazan con sutiles notas de natillas, añadiendo profundidad y cremosidad al aroma.
Altas: Un suave toque de chocolate y la dulzura persistente de la vainilla gourmand cierran esta fragancia, dejando un rastro reconfortante y duradero.
Este aroma dulce y envolvente convierte cualquier espacio en un rincón acogedor, ideal para quienes buscan un toque cálido y familiar en su hogar. Perfecta para crear un ambiente relajante y lleno de encanto.
Galleta María
- Cera de soja.
- Aroma de Galleta María
- Mecha encerada.
Los cuidados para una vela de soja son esenciales para garantizar su rendimiento, seguridad y durabilidad. Aquí dejamos nuestras recomendaciones:
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Primer encendido:
Deja que la vela se queme hasta que la cera se derrita uniformemente por toda la superficie. Esto evita túneles y asegura un consumo uniforme en futuros usos. -
Recorte de la mecha:
Antes de cada encendido, corta la mecha a aproximadamente 0,5 cm. Esto ayuda a controlar el tamaño de la llama, evita que se genere hollín y mejora la combustión. -
Evita corrientes de aire:
Coloca la vela en un lugar protegido de corrientes de aire para evitar quemaduras desiguales y evitar que la llama parpadee excesivamente. -
Duración del encendido:
No dejes la vela encendida por más de 3-4 horas seguidas. Esto previene el sobrecalentamiento del recipiente y prolonga la vida útil de la vela. -
Apagado seguro:
Usa un apagavelas o sopla suavemente para apagarla. Evita usar agua, ya que podría dañar la cera o el recipiente. -
Limpieza del recipiente:
Una vez que la vela se haya consumido, puedes limpiar el recipiente con agua tibia y jabón para reutilizarlo. -
Almacenamiento:
Guarda la vela en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa y fuentes de calor, para preservar la calidad de la cera y la fragancia.
Siguiendo estos cuidados, tus velas de soja se mantendrán en perfectas condiciones, ofreciendo una experiencia aromática segura y duradera.
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